Innegable es decir que uno de los placeres más grandes de la vida, después  de comer, dormir, o exentar algún examen al último minuto, es sin duda un buen beso. Pero además de ser delicioso besar en sí resulta beneficioso, aquí algunos beneficios (o excusas) para no dejar de besar:

-Según investigadores de la Universidad de Pittsburg , existe un gen, al que denominan el gen KISS-1  que, junto a otro, inician los cambios hormonales que desencadenan la pubertad.

Tú Excusa: Bésame, estoy ejercitando mi gen del beso, aún no términa mi pubertad.

-Otro estudio, realizado en la Universidad de Princeton, y publicado en 1997, evidencia que “el cerebro humano está equipado con neuronas que le ayudan a encontrar los labios de su pareja tanto con los ojos cerrados como en espacios sin luz”.

Tú Excusa: Bésame así desarrollo mi capacidad de encontrar en la oscuridad, que pasará cuando busque mis llaves en la mañana.

-Al parecer, al juntar la boca con la de otra persona, el sistema límbico, situado en el centro del cerebro, se encarga de transmitir esta información a otras áreas como la corteza o al tronco del encéfalo que regula los mecanismos vegetativos de la respiración, el ritmo cardíaco, la tensión arterial, el tono muscular, la salivación o la secreción hormonal.

Tú Excusa: ¡Hey!, siento que no respiro, tengo taquicardia, se me baja la presión, me tiemblan las piernas y tengo la boca seca.

-Según diferentes estudios científicos, cuando hay besos apasionados se liberan un buen número de hormonas, como las endorfinas, que generan una sensación de bienestar y tienen efecto analgésico. Además de producir la oxitocina y la testosterona, la primera relacionada con la lactancia y la excitación sexual, mientras que la segunda está involucrada en un gran número de procesos fisiológicos incluido también el relacionado con el deseo sexual.

Tú Excusa: Ya no tenemos aspirina, ni M-force cariño.

-Según él periódico ruso Pravda, el besar puede servir como anestesiante, ya que cuanto más apasionado sea el beso, más endorfinas segrega el enamorado o “besante” y el efecto sería superior al de una dosis mínima de morfina.

Tú Excusa: ¿Te has golpeado en la mesa cariño?, Permiteme darte una dosis de morfina genérica.

Por si fuera poco un buen y largo beso, y me refiero no a besos en la mejilla, si no a un SEÑOR BESO (ver la ilustrativa imagen), estimula directamente la producción de endorfinas y si mal no recuerdo las clases de neuro, las endorfinas son los opiáceos naturales del organismo, cuya liberación en el cerebro provoca una sensación placentera, actuando como antídoto para la depresión.

Ergo,  más besuqueo y menos Prozac.