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Cantar por la salud.

El canto

En karaoke, en  la regadera, en tu casa , solo o acompañado sin duda han sido numerosas las ocasiones en que dejamos de lado el pudor y comenzamos a interpretar  a nuestra manera, una canción que nos apasiona y cuya letra sale casi instantáneamente con mucha fuerza y sentimiento, aún si la técnica no es del todo perfecta.

Sin embargo a pesar de que muchos estamos lejos de ser un tenor en cuanto a interpretación se refiere, el cantar produce más beneficios de los que te puedes imaginar.

Cantar refuerza la salud.

-En la universidad de Frankfurt, se llevo a cabo un estudio que revela que el canto fortalece el sistema inmunológico. El estudio fue realizado durante un concierto que donde se interpretaban piezas de Mozart, al final de la interpretación del Requimen, el estudio revelo que en los cantantes  tenían un incremento en la inmunoglobulina A, que actúa como agente  defensor contra virus y bacterias que penetran en el plasma, además de ello los intérpretes registraron un aumento de hidrocortisol uno de los principales esteroides naturales que regulan el funcionamiento hormonal. En contraste el público registró niveles habituales de estas dos sustancias.

 

Cantar para recuperar áreas dañadas del cerebro

El canto mejora los problemas de memoria, demencia o incluso Alzheimer.

Cuando cantamos se ejercita el hipocampo, lo que conlleva a una estimulación de la memoria,  se estimula el área motora y sensitiva del lenguaje, en las áreas de broca y wernicke respectivamente ya que cuando cantamos, estamos prestando atención a la letra, melodía y ritmo de la canción.

Por otra parte las áreas de procesamiento del lenguaje son distintas a las que se utilizan para procesar la música, debido a esto se han experimentos realizados  en la Harvard Medical School en Boston, EE.UU, señalan que muchas personas que han perdido la capacidad del habla, aún pueden articular palabras en el canto. Por ello se comienza a realizar un estudio de implementación de terapia de canto para rehabilitación del habla.

Así que ahora hay más razones para poner tu playlist favorito, tomar tus audífonos y a cantar por la salud.

El carpintero que había contratado para ayudarme a reparar mi vieja granja, acababa de finalizar su primer día de duro trabajo. Su cortadora eléctrica se había averiado, y le había hecho perder una hora de su trabajo, y ahora su antiguo camión se negaba a arrancar.

Mientras lo llevaba a su casa, permaneció en silencio.

Una vez que llegamos, me invitó a conocer a su familia.

Mientras nos dirigíamos a la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas con ambas manos.

Al entrar en su casa, ocurrió una sorprendente transformación. Su bronceada cara sonreía plenamente. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa. Posteriormente me acompañó hasta el coche.

Cuando pasamos cerca del árbol, sentí curiosidad, y le pregunté acerca de lo visto cuando entramos.
– “Ese es mi árbol de los problemas”, contestó.

– “Sé que yo no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero hay algo que es seguro: los problemas no pertenecen ni a mi casa, ni a mi esposa, ni a mis hijos. Así que, simplemente, los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego. Después, por la mañana los recojo otra vez. Lo más divertido es que… cuando salgo a la mañana a recogerlos, ni remotamente encuentro tantos como los que recordaba haber dejado la noche anterior.”

Jorge Bucay

 

Innegable es decir que uno de los placeres más grandes de la vida, después  de comer, dormir, o exentar algún examen al último minuto, es sin duda un buen beso. Pero además de ser delicioso besar en sí resulta beneficioso, aquí algunos beneficios (o excusas) para no dejar de besar:

-Según investigadores de la Universidad de Pittsburg , existe un gen, al que denominan el gen KISS-1  que, junto a otro, inician los cambios hormonales que desencadenan la pubertad.

Tú Excusa: Bésame, estoy ejercitando mi gen del beso, aún no términa mi pubertad.

-Otro estudio, realizado en la Universidad de Princeton, y publicado en 1997, evidencia que “el cerebro humano está equipado con neuronas que le ayudan a encontrar los labios de su pareja tanto con los ojos cerrados como en espacios sin luz”.

Tú Excusa: Bésame así desarrollo mi capacidad de encontrar en la oscuridad, que pasará cuando busque mis llaves en la mañana.

-Al parecer, al juntar la boca con la de otra persona, el sistema límbico, situado en el centro del cerebro, se encarga de transmitir esta información a otras áreas como la corteza o al tronco del encéfalo que regula los mecanismos vegetativos de la respiración, el ritmo cardíaco, la tensión arterial, el tono muscular, la salivación o la secreción hormonal.

Tú Excusa: ¡Hey!, siento que no respiro, tengo taquicardia, se me baja la presión, me tiemblan las piernas y tengo la boca seca.

-Según diferentes estudios científicos, cuando hay besos apasionados se liberan un buen número de hormonas, como las endorfinas, que generan una sensación de bienestar y tienen efecto analgésico. Además de producir la oxitocina y la testosterona, la primera relacionada con la lactancia y la excitación sexual, mientras que la segunda está involucrada en un gran número de procesos fisiológicos incluido también el relacionado con el deseo sexual.

Tú Excusa: Ya no tenemos aspirina, ni M-force cariño.

-Según él periódico ruso Pravda, el besar puede servir como anestesiante, ya que cuanto más apasionado sea el beso, más endorfinas segrega el enamorado o “besante” y el efecto sería superior al de una dosis mínima de morfina.

Tú Excusa: ¿Te has golpeado en la mesa cariño?, Permiteme darte una dosis de morfina genérica.

Por si fuera poco un buen y largo beso, y me refiero no a besos en la mejilla, si no a un SEÑOR BESO (ver la ilustrativa imagen), estimula directamente la producción de endorfinas y si mal no recuerdo las clases de neuro, las endorfinas son los opiáceos naturales del organismo, cuya liberación en el cerebro provoca una sensación placentera, actuando como antídoto para la depresión.

Ergo,  más besuqueo y menos Prozac.

“El optimismo ayuda a estimular el sistema inmunológico, resultados de una investigación de psicólogos de la Universidad de Kentuchy  y de la Universidad de Louisville.

el optimismo

Las psicólogas Suzanne Segerstor de la Universidad de Kentucky y Sandra Septhon de la Universidad de Louisville han estudiado la influencia del humor, el optimismo y pesimismo entre estudiantes de Derecho del primer curso.

La hipótesis a demostrar que una persona  puede tener   una respuesta inmunológica distinta según se sienta más o menos optimista. El optimismo  sería un factor positivo para la salud.

  • Para realizar el estudio reclutaron a 124 estudiantes de Derecho de primer curso y les presentaron cinco cuestionarios, estos cuestionarios  medían el índice de optimismo
  • Para probar su grado de inmunidad los estudiantes tenían una dosis de virus de paperas o de hongo cándida inyectada debajo de la piel del antebrazo. Estas pequeñas dosis inofensivas accionan una imunorespuesta celular, dando un tope en el sitio de la inyección, con ese resultado los investigadores pueden estimar la fuerza de la inmunorespuesta.

    el optimismo

  • Ya se ha visto que la tensión continuada, mal ambiente laboral o familiar pueden retrasar o promover enfermedades porque estas emociones afectan al sistema inmunológico.

  • Estas investigaciones abren nuevos horizontes de investigación.  Tratamientos para mejorar el ánimo pueden influir también en que el organismo esté más resistente ante las infecciones.

Los resultados sugieren que el optimismo afecta a la inmunidad aumentando las emociones positivas. El siguiente paso según Suzanne Segerstor es buscar efectos similares en personas más mayores cuyos sistemas inmunes puedan estar más propensos a padecer infecciones.

Así las personas que sufren enfermedades también podrían tener como tratamientos de apoyo, técnicas que les ayuden a mejorar su humor para que su sistema inmunológico respondiera mejor a los fármacos del tratamiento que estén tomando”.

 

Fuente: http://depsicologia.com/el-optimismo-ayuda-a-estimular-el-sistema-inmunologico/  recuperado el 24 de septiembre de 2010.

2010-09-23•Zona Urbana

La Secretaría de Educación (SE) puso en marcha el Taller de Formación en Prevención de Adicciones para Equipo Estatal Ampliado, el cual tiene como meta capacitar a diez mil 127 maestros de primaria de todo el estado en beneficio de 298 mil 347 alumnos que estudian ese nivel en mil 828 planteles públicos y particulares.

La titular de la dependencia, Rosa Beatriz Luque Greene, dijo que el objetivo es que los docentes identifiquen las características generales de un proceso adictivo y los alumnos de las escuelas primarias tengan una orientación para protegerse de las adicciones, como son el consumo de alcohol y tabaco.

Explicó que este taller forma parte de las acciones implementadas por el Programa Escuela Segura (PES), el cual inició en 2009 con la capacitación a docentes de secundaria. Luque Greene mencionó que esta es la primera etapa de dicho taller, mediante el cual la Dirección de Superación Académica del Magisterio (DSAM), la Coordinación Estatal del PES y la Secretaría de Salud, capacitarán durante tres días al personal que a su vez se encargará de formar, en una segunda y tercera etapas, a jefes de sector, supervisores, directores y docentes de Tabasco.

En el taller abordarán temas relacionados con la prevención de adicciones, y se trabajará con ilustraciones, textos y libros que servirán como guías a los maestros de primaria, a fin de dar a conocer al alumno la importancia de crecer en un ambiente limpio. Abordarán también conceptos básicos para comprender adicciones, factores de riesgo y protección, niveles y ejes de prevención de adicciones en la educación básica, papel del docente como agente protector, entre otras.

Villahermosa • Redacción

Fuente: http://impreso.milenio.com/node/ recuperado el 24 de septiembre de 2010.

2010-09-23•Al Frente

Luego de que un experimento realizado por una pequeña universidad de Estados Unidos (de América) determinara que las llamadas “redes sociales” son una cosa estresante (ciertos comentarios de la nota periodística son casi cómicos: de una tipa, que se pasa algo así como 21 horas al día hipnotizada por las páginas de Facebook, dicen que “probablemente” tenga una “adicción”, o algo así; ya quisiera yo ver tanto circunloquio si hablaran de un sujeto que estuviera trincando cervezas a lo largo de toda la jornada, sin apenas dormir, como la mujer esa) y que, luego de los ocho días que duró el estudio, los sujetos examinados recobraran cierto porcentaje de su presunta condición humana (por ejemplo, comenzaron a frecuentar a gente de carne y hueso, sin intermediarios electrónicos), confirmo yo que mi prácticamente nula visita a los “sitios” y las “páginas” no es una manifestación de una disfuncionalidad mía, ni tampoco prueba de un extravío generacional, sino una muestra de jubilosa y saludable independencia.

¿Qué ventaja tiene estar al tanto de lo que hace, dice, piensa y opina toda esa gente que, encima, nunca vas a frecuentar en circunstancias amables —en un café, digamos, o en un bar para departir bajo el civilizador influjo de un whisky, un fino, un oporto o un tequila blanco de necesidad—, sino que detectarás en una simple pantalla y con la cual no tendrás jamás la experiencia del contacto directo? ¿Alguien ha propuesto, acaso, que los paseos por el bosque o las salidas al parque sean sustituidos por la visita a alguna página de la internet? ¿No es bonito estar en la playa, con las patas remojándose de veras en agua de mar certificada y comprobadamente real, en vez de mirar imágenes en la pantalla de la PC, por más espectaculares que puedan ser?

Vivimos, paradójicamente, en la sociedad del aislamiento a la vez que aspiramos a construir un mundo de comunicación universal. Salgo corriendo a tomarme un café con un amigo tan físicamente real como la lengua con la que (todavía) puedo hablar.

Los siguiente relatos forman parte de una complicación de estos, publicados en el libro “Mi voz irá contigo” Cuentos didácticos de Milton H. Erickson.
Milton Erickson fue un psicoanálista que utilizaba algunos cuentos didactos como parte del trabajo terapéutico y  que dejaban una enseñanza en la persona que los escuchaba ya que actuaban en la “mente inconsciente”. 

Los siguientes relatos hablan sobre confiar en el inconsciente, teniendo la certeza de que actuará en el momento que “tenga” que hacerlo, hablan de confiar en los propios recuerdos y en todo el saber acumulado. 

 

NARVAL 

Teníamos dos libros en la granja: la historia de Estados Unidos y un diccionario completo de lengua inglesa. Me leí ese diccionario desde la A hasta la Z, varias veces y adquirí un enorme vocabulario. Mucho después, cuando estaba dando clases en Montana, un médico me invitó a pasar la velada en su casa. Durante la sobremesa trajo un objeto muy peculiar, en forma de espiral, y me preguntó: “¿Sabe lo que es esto?”
Respondí: “Sí, es un colmillo de narval.”
El me dijo:  “Usted es la primer persona que con sólo verlo lo reconoció. Mi abuelo era cazador de ballenas, y le sacó este colmillo a un narval. Desde entonces ha estado en la familia. Y yo siempre lo he tomado con mucha calma. Dejo que la gente lo examine y se pregunte y se pregunte y se pregunte. Ahora bien, ¿cómo supo usted que era un colmillo de narval?”
Le contesté: “Cuando yo tenía cinco o seis años vi una figura de él en un diccionario completo de la lengua inglesa”. 

CURIOSA 

Una mujer que vino a la universidad tenía siempre la mano izquierda sobre la boca. En la clase daba sus lecciones con la mano izquierda bajo la nariz, cubriéndole la boca. Cuando caminaba por la calle se cubría la boca con la mano izquierda. En los restaurantes, al comer ocultaba su boca tras la mano izquierda. Cuando daba sus lecciones, caminaba por la calle, comía en los restaurantes, tenía siempre la mano izquierda sobre la boca. 

Pues bien, eso atrajo mi interés. Me empeñe en trabar relación con ella. Después de mucho insitarla, logré que me contase una horrible experiencia que había vivido a los diez años de edad. Tuvo un accidente de automóvil y fue arrojada a través del parabrisas: una aterradora experiencia para una chica de diez años. El vidrio del parabrisas le cortó la boca y había muchísima sangre sobre el capó del auto. Tal vez esa muchísima sangre aterradora para una niña de diez años, era sólo una pequeña mancha de sangre, pero para ella su tamaño era enorme. Creció convencida de que había en su boca una terrible cicatriz… y es por eso que se la cubría, porque no quería que nadie viese esa horrible cicatriz.
Le dije que leyera una historia de la cosmetología y así se enteró de que habían lunares postizos de todas la formas: circulares, como lunas, como estrellas etc. Averiguó que las mujeres colocaban esos lunares cerca de los lugares que ellas consideraban atractivos. La induje a que me trajera algunos de esos lunares postizos, y luego a que en la intimidad de su cuarto dibujara un esquema de su cicatriz, de tamaño real.
Resulto ser una estrella de cinco puntas, de igual tamaño que un lunar postizo. Y sin embargo a ella le parecía que la cicatriz era más grande que su cara.
Así pues, la persuadí que saliera con uno de los estudiantes, debía llevar consigo dos pesadas valijas, a fin de mantener sus manos bajas, lejos del rostro. En esta salida, y en las que le siguieron, descubrió que si le permitía a su acompañante besarla al despedirse, invariablemente él lo hacía del lado de la boca donde tenia la cicatriz. Al primer hombre con el que salió no se animó a permitirle que le diera ese beso de despedida. El segundo la besó del lado derecho, y lo mismo el tercero, el cuarto, el quinto y el sexto. Lo que ella no sabía es que era curiosa, y que cuando tenía curiosidad por algo siempre inclinaba la cabeza hacia la izquierda, ¡de modo que el hombre se veía obligado a besarla del lado derecho!
Cada vez que cuento esta historia miro a mi alrededor. Todos ustedes oyeron hablar del lenguaje subliminal, pero no saben que también hay una manera subliminal de escuchar. Cuando relato esto, todas las mujeres fruncen los labios… y yo sé en qué están pensando. Uno espera que la vecina venga a ver al bebé recién nacido, y le vigila los labios. Uno sabe exactamente en que momento la vecina va a besar al bebé. 

Y tu…¿crees esto posible? 

Mi voz irá contigo. Los cuentos didácticos de Milton H. Erickson. Sidney Rosen. Editorial Paidós Terapia Familiar.
México 2007. 

 

 

Al oír hablar sobre Diógenes, Alejandro Magno quiso conocerlo. Así que un día en que el filósofo estaba acostado tomando el sol, Alejandro se paró ante él. 

Diógenes se percató también de la presencia de aquel joven espléndido. Levantó la mano como comprobando que, efectivamente, el sol ya no se proyectaba sobre su cuerpo. Apartó la mano que se encontraba entre su rostro y el del extraño y se quedó mirándolo. 

El joven se dio cuenta de que era su turno de hablar y pronunció: 

– “Mi nombre es Alejandro El Grande”. Pronunció esto último poniendo cierto énfasis enaltecedor que parecía más bien aprendido. 

– “Yo soy Diógenes el perro” 

Hay quienes dicen que retó a Alejandro Magno con esta frase, pero es cierto también que en Corinto era conocido como Diógenes el perro. Alejandro Magno era conocido en la polis así como en toda la Magna Grecia. 

A Diógenes no parecía importarle quien era, o quizá no lo sabía. 

El emperador recuperó el turno: 

– “He oído de ti Diógenes, de quienes te llaman perro y de quienes te llaman sabio. Me place que sepas que me encuentro entre los últimos y, aunque no comprenda del todo tu actitud hacia la vida, tu rechazo del hombre virtuoso, del hombre político, tengo que confesar que tu discurso me fascina”. 

Diógenes parecía no poner atención en lo que su interlocutor le comunicaba. Más bien comenzaba a mostrarse inquieto. Sus manos buscaban el sol que se colaba por el contorno de la figura de Alejandro Magno y cuando su mano entraba en contacto con el cálido fluir, se quedaba mirándola encantado. 

– “Quería demostrarte mi admiración”, dijo el emperador. Y continuó: “Pídeme lo que tú quieras. Puedo darte cualquier cosa que desees, incluso aquellas que los hombre más ricos de Atenas no se atreverían ni a soñar”. 

– “Por supuesto. No seré yo quien te impida demostrar tu afecto hacia mí. Querría pedirte que te apartes del sol. Que sus rayos me toquen es, ahora mismo, mi más grande deseo. No tengo ninguna otra necesidad y también es cierto que solo tú puedes darme esa satisfacción” 

Mas tarde Alejandro comentó a sus generales: “Si no fuera Alejandro, me hubiera gustado ser Diógenes.”

-“Lo que más me deprime es la absoluta vulgaridad de mi existencia. Jamás en la vida he hecho nada tan importante como para merecer la atención del mundo”.

– “Te equivocas si piensas que es la atención del mundo lo que hace que una acción sea importante”, dijo el Maestro

Siguió una larga pausa.
– “Bueno, pero es que tampoco he hecho nada que haya influido en alguien, ni para bien ni para mal…”

– “Te equivocas si piensas que es el influir en los demás lo que hace que una acción sea importante”, volvió a decir el Maestro.
– “Pero, entonces, ¿qué es lo que hace que una acción sea importante?”

– “El realizarla por sí misma y poniendo en ello todo el propio ser. Entonces resulta ser una acción desinteresada, semejante a la actividad de Dios”.

Anthony de Mello.


El Psicólogo Clínico es un profesional que realiza actividades tales como brindar atención psicoterapéutica, tanto en el ámbito institucional como privado, diseña modelos de intervención, elabora programas de educación de la sexualidad, dirigidos a instituciones de educación en todos los niveles, así como a la comunidad en general; además participa en programas terapéuticos tendientes a crear alternativas de vida para grupos de edad avanzada; también participa activamente en equipos interdisciplinarios en el ámbito hospitalario. Cabe mencionar el trabajo que realiza elaborando psicodiagnósticos en las diferentes etapas de la vida.

El egresado de esta carrera atiende problemas de salud mental, tanto a nivel individual como grupal. El trabajo de psicoterapia, con  orientación psicoanalítica, permite resolver patologías y trastornos individuales. La investigación en el terreno clínico ayuda al descubrimiento de métodos y técnicas psicoterapéuticas que amplían el campo de acción en las labores de prevención.

Los sectores en la profesión

Pese a que son dos los sectores en los que ejercemos la profesión, público y privado, hay que recordar que la mayor parte de los psicólogos  ejerce en el sector privado. Sin embargo, estamos plenamente convencidos de que existe una sinergia entre la pública y la privada. Si la psicología clínica privada se estructura y da cada vez mejores servicios los sistemas públicos de salud tendrán que mejorar sus prestaciones y viceversa si en la pública el psicólogo consigue un estatus similar, o superior, al de otros especialistas con prestigio, esto influirá en la mejora de nuestra imagen social lo que tendrá un impacto muy positivo en la privada.

Sector público

En este momento la práctica pública está a punto de lograr un hito importante con efectos inmediatos en el estatus profesional de la mayoría de los psicólogos que trabajan en ella, el reconocimiento de la especialidad de psicología clínica. Aunque esto solucionará algunos de los problemas más clásicos y endémicos de este sector, hay que recordar que la situación de estos compañeros dista mucho de ser idílica. En todo el sistema público de salud los medios son muy escasos, está sobrepasado por la demanda, y se impone una forma de trabajo bajo la presión de las cifras y de la utilidad numérica, más que de la calidad. El presupuesto depende cada vez más de cubrir unas cifras de rendimiento, si no se llega a ellas el centro o el servicio puede llegar a desaparecer o al menos los medios que se les asignan disminuyen. La situación en salud mental es todavía peor

El reconocimiento del título no cierra los problemas en el ámbito público, lo que hará será abrir y poner más de manifiesto los problemas de competencias y funciones que se dan con otras profesiones. Si bien la especialidad va a elevar el estatus del psicólogo clínico es preciso que las funciones, tanto de diagnóstico como de terapia, que es capaz de realizar se reconozcan, puesto que en otro caso puede que se mantenga una situación de dependencia funcional que hoy no es admisible, ya que la formación y capacitación del psicólogo clínico le permiten participar en los equipos de trabajo haciendo sus funciones, conservando el nivel que le corresponde respecto de otros profesionales.

En algunas áreas hay trabajadores sociales haciendo tratamientos psicológicos o psicoterapia; de que en otras, hay psicólogos que tienen que prescribir medicación, lo cual puede ser interesante si se reconociese su capacidad para hacerlo, pero tememos que sea solamente el fruto de la improvisación, de la desorganización o simplemente del exceso de trabajo.

Sector privado

Es un sector regido totalmente por las reglas del mercado

El psicólogo clínico ofrece dos productos fundamentalmente, tratamiento y formación, sus ingresos provienen de dos fuentes, los pacientes y los propios profesionales, la forma más general de obtener pacientes son los propios resultados, la mayor parte de nosotros recibe casi todos los pacientes de la misma fuente: por referencia de otros tratados anteriormente. El árbitro del éxito o del fracaso son los resultados que se den. Es verdad que los tratamientos psicológicos son largos y que tardamos más tiempo que otros profesionales en hacernos con una consulta relativamente estable.
Es un mercado muy sensible a la imagen social, somos conscientes de cómo influye en nuestra consulta programas de TV o la creación de un estado de opinión de ir al psicólogo.

Otro campo que es importante en el sector privado es la formación que se imparte por medio de los masters, cursos, y que dan acceso a títulos privados de expertos o conocedores de algún área, etc. Son maneras de impartir una formación que suele complementar de forma teórica o práctica lo que se imparte en las universidades. Es una parte importante de la actividad de muchos profesionales y mueve mucho dinero.

Hay que señalar este mercado no se reduce exclusivamente a psicólogos, también se imparte formación a otros profesionales, algunos de ellos con menor cualificación. Se les da un título, por el que han pagado una gran cantidad de dinero y al que han dedicado mucho esfuerzo, lo que justifica que luego quieran rentabilizarlo.

Las escuelas

Este es un gran problema en la psicología clínica, en otras profesiones, el conocimiento es compartido por todos los profesionales, en clínica no es así.

Las discusiones académicas y profesionales son enconadas y agrias, la convivencia es difícil, algunas escuelas no permiten la inserción del psicólogo, otras son hoy marginales en el sistema de enseñanza, después de haber sido preponderantes durante muchos años, en  el mercado, que es el marco donde se establece el ejercicio privado, seguramente la situación no es la misma que en el ámbito académico.

Es curioso señalar las experiencias que se dan en los lugares en donde representantes de distintas escuelas tienen que colaborar. En el sector público muchas veces psicólogos de diferentes escuelas forman parte del mismo equipo y conviven y colaboran, muchas veces por obligación, pero esa colaboración va generando un respeto digno de imitación. Nos gustaría que se estableciese una competencia sana, dentro del mercado. En él existen árbitros implacables que finalmente dirimirán nuestras diferencias.

Nos tenemos que dar cuenta que los pacientes acuden al psicólogo muchas veces no saben distinguir a un psicoanalista de un conductista o un de humanista, etc. Sería conveniente que mantuviéramos un respeto entre nosotros y viéramos a las escuelas como diferentes formas de atacar problemas (a veces también distintos) con valores indudables, aunque pensemos que lo nuestro, por supuesto, es lo mejor. Sería bueno que fuéramos abandonando posiciones absolutistas, descalificadoras de los demás, que nos hacen bastante daño a todos.

Tenemos que darnos cuenta que cuando un psicólogo desacredita a otro de una escuela que no es la suya está menospreciando a toda la profesión, no importa que las críticas se hagan hacia los conductistas o hacia los dinámicos, está desacreditando la profesión en su conjunto. Todos estamos de acuerdo que siempre será mejor que alguien acuda a un psicólogo, sea de la escuela que sea, que no a un adivino, brujo, astrólogo o similar.

Situación socio – laboral del psicólogo clínico

Los problemas de nuestra profesión en el ámbito privado son diferentes. Nos tememos que tenemos una profesión secundaria, en el sentido de que una gran mayoría de los que ejercen necesitan complementar sus ingresos familiares con otros, bien sean propias o del cónyuge. La psicología clínica sería solamente un complemento. No es que esto vaya a tener solución fácil o inmediata; pero es preciso conocer si esto es cierto y que todos seamos conscientes de nuestra realidad.

Si se pretende conocer la situación laboral del psicólogo clínico, se tendrán que considerar aspectos como: el ámbito de dedicación (público, privado, docente); si la dedicación a la psicología es exclusiva o no, las horas semanales que se dedican al trabajo en clínica, los honorarios que se aplican, el porcentaje que sobre el total de los de la unidad familiar suponen los ingresos que se obtienen por medio de la psicología clínica, la situación legal y fiscal, especialización dentro de la clínica, etc.

Asesoramiento

.     El tipo de asesoramiento puede ser, no solamente legal o fiscal, sino también organizativo, de propaganda, de marketing, etc. Para  ir dando las alternativas y soluciones que se puedan. Éste trabajo, es bastante nuevo., pero va dirigido, especialmente para los que empiezan. La posibilidad de reconocer como Miembro Acreditado a los miembros que cumplan una serie de condiciones, todavía por fijar.

Las repercusiones del título de psicólogo clínico en los distintos sectores van a ser diferente. En el sector público su aplicación es inmediata y va a tener un impacto directo en el estatus, promociones y en el sueldo de los psicólogos del sector. Como ya se ha mencionado esto supondrá una mejora para la imagen de la profesión y se verán sus efectos en el ámbito privado.

La psicología tiene grandes retos entre ellos el minimizar el gran aislamiento en el que desarrolla su profesión. Para ello se tiene que “Potenciar el desarrollo científico, técnico y profesional” así mismo, que tiene que promover la cooperación, el intercambio de información y de experiencia profesional y el asesoramiento con los miembros de otras profesiones.